«Refrany;
Mal any de sardina, peixcadors a la ruïna»
Mal año de sardina, pescadores a la ruina.
Pues
ésta año las sardinas están preciosas y riquísimas. Ésta mañana el el
mercado, daba gusto verlas tan frescas y brillantes, así que he comprado
unas poquitas para hacerlas en un guisadito con patatas, que resulta un
plato fácil y rico rico y es un plato marinero muy tradicional y antiguo
de mi Cabanyal, ya que se trata de un plato de pobres, de marineros y pescadores al que yo me permito la licencia de añadir un langostino 😉
Mi iaia Conxeta siempre contaba que mi iaio Viçentet, que fue marino y pescador le decía que los mejores meses para la sardina son los que no llevan R, porque el agua mar es más cálida , hay más placton, y al alimentarse las sardinas de él, están más sabrosas.
Si sois de Valencia o alrededores o recomiendo encarecidamente una parada de pescado del mercado de Ruzafa, son los palcos 36/42, Elena y Pepe os atenderán con total profesionalidad y simpatía, aparte de que sus productos son de lo más frescos y de grandísima calidad.
Las sardinas así cocinadas, no desprenden casi olor y podemos hacerlas en casa sin que se entere toda la manzana de lo que tenemos para comer, detesto el olor de sardinas que queda en toda la casa cuando las cocino a la plancha, así que procuro cocinarlas al horno cuando las quiero asadas, aprovecho para hacerlas en el campo, o busco recetas que no dejen demasiado olor, porque en casa gustan muchísimo las sardinas, demasiado olor, porque en casa gustan muchísimo las sardinas, sobre todo a mi marido, le encantaban. Menudas sardinadas a la brasa hacíamos en el corral de la caseta de La Patacona, junto al mar, en primera línea, rodeados siempre de multitud de amigos y familia. Sólo recordar y se me escapa siempre la lagrimilla ¡ay!
Aquí tenéis mi receta de sardinas escabechadas https://elcalaixetdelaiaia.es/sardinas-escabechadas
Necesitaremos ;
- Cuatro sardinas por persona (según tamaño claro)
- Un langostino por persona
- Pimiento verde
- Pimiento rojo
- Tomate natual maduro
- Un tomate maduro
- Ajo
- Unas almendritas
- Perejil
- Pimentón de la vera
- Azafrán tostado y molido
- Vino blanco
- Agua caliente
- Patatas
- Aceite de oliva
- Sal
Quitaremos las escamas, las cabezas, las tripas y las espinas a las sardinas. Las enjuagamos y dejamos escurrir.
Procederemos a limpiar los langostinos, introduciendo por el lomo la punta de un palillo, que nos facilitará sacar el hilillo negro, que son los intestinos, y practicamos una abertura por la tripa, para facilitar extraer luego la carne al comerlo (ésto lo hago SIEMPRE cuando cocino marisco que irá a la mesa sin pelar)