«Refrany; No hiá que fer rosari, amb escapulari alié» No hay que hacer rosario, con escapulario ajeno.
Hace unos 15 en años, durante una de las muchas temporadas que por desgracia tuve que guardar reposo absoluto, pero que mi cabeza no paraba ni un minuto, un poco cansada de leer y estudiar, y como mi casa parece un almacén de telas, abalorios, hilos etc. (mi marido decía que podía montar una mercería con tooodo lo que tengo almacenado en casa) decidí intentar probar a hacer algún detente, evangelio o escapulario, sin tener la mínima idea de ello. Así que sin pensarlo mucho, me lancé a la piscina y a ver qué salía inventando como pensaba que podría hacerse.
Por aquel entonces, una muy buena amiga, maquilladora profesional y peinadora de valenciana, estaba esperando una niña, y no se me ocurrió otra cosa que hacerlo “minigüini “, como un detallito para cuando la vistieran de valenciana . A mi amiga le encantó, (también hice para la bebé, una manilla con la Mareta) Hice un paso a paso y ese fue al primero de varios que hice entonces, pero todo el material que tenía listo para hacer la publicación, por unos motivos u otros acabó desapareciendo. Ahora he encontrado parte del mismo y aunque no está completo, voy a hacer esta entrada por si os sirve a alguien.

Como en todo lo que publico, no esperéis encontrar un trabajo perfecto (nada más lejos de la realidad) ya que soy autodidacta, «aprenenta de tot, i mestra de res» Por si fuera poco, se mojó el lápiz en la inundación y las imágenes están… como están… Gracias por comprenderlo.

Comencé por la parte trasera del detente, la hice sobre cartón, con ayuda de un tapón de desodorante, dando terminación de punta.

Después, la parte delantera, igual, y con una moneda de 1€ dibuje lo que sería la parte interior, que recorté dejando el hueco.

Sobre un retal de seda salvaje, dibujé a mano alzada la M de María con lápiz, (posteriormente ya compré rotuladores borrables al calor)

y la bordé en punto de cadeneta, con hilo metálico en oro

Sobre otro trozo de seda, de tamaño similar, dibujé el marquito de cartón y bordé con unos abalorios para realizar unos cortes en el centro, que me permitieran forrar el marquito de cartón


y con ayuda de pegamento, pegué la seda al cartón.


Virgen del Carmen






