huevos a la florentina paso a paso foto a foto

«Refrany; Els espinacs són menjar sa, més que segons quins menjars.» Las espinacas, son comida sana, mas que según que comidas.

Pues mis huevos a la florentina, son a base de espinacas así que hoy comemos sano.

Los huevos a la florentina, son una receta italiana y realmente la florentina es la base… es decir, podemos hacer otro tipo de alimentos «a la florentina». La base recibe este nombre según leí, a la reina Catalina de Medici, nacida en de Florencia (de ahí lo de «Florentina») cuando viajó a Francia para su boda con Enrique II, los cocineros de la corte le prepararon este plato especialmente para ella se  y quedó prendada de su suave sabor, después de casada, se llevó consigo a los cocineros que se los prepararon, para que siempre le sirvieran los huevos hechos de esta delicada manera. Por eso siempre se ha dicho que esta receta, es un manjar de Reyes.

De las espinacas, os hable en esta entrada, desmintificando la historia de Popeye, que como podréis ver aquí… es falsa    https://elcalaixetdelaiaia.es/?p=236
Para dos personas necesitaremos;

  1. 100 gr de hojas de espinacas
  2. 30 gr de harina
  3. Una cebolla
  4. 100 gr de queso rallado
  5. 1/2 litro de leche
  6. Aceite de oliva
  7. Sal
  8. Pimienta
  9. Nuez moscada

Esta vez, las espinacas las he comprado limpias y embolsadas, ya que he tenido que hacer pedido online, debido al confinamiento por el estado de alarma que estamos sufriendo, a primeros de Marzo,(cuando me prohibieron salir ya, por mis patologías, ni siquiera tengo voz y no puedo hablar por teléfono, solo me quedan los mensajes de watshap ),mi hermano me avisaba de que sacaba a Buster, me asomaba al balcón, y nos abrazábamos en la distancia,  me traía mi hijo pequeño la compra y me la enviaba por el ascensor y… nos besábamos y abrazábamos por señas, del balcón a la calle, pero cuando se recrudecieron las normas y el confinamiento fue total, como vivimos un poco lejos, ya no le permitieron venir, sólo pudo venir a llevarse a Lluna, para poder sacarla, y la tuve que dejar en el rellano, hago la compra como puedo, y cuando puedo, voy arreglándome, mas o menos, como todos, no queda otra, al menos, tengo mi balcón al sol y cara al mar, que me llena mucho de paz, pero lo que peor llevo, es no verlos. Y abrazarlos y besarlos ya… ni os cuento…lo que daría por un abrazo muchos ratos… es muy duro lo que estamos viviendo y esta soledad me mata.

En fin…ya queda un día menos.

Comenzaremos rehogando las espinacas.

En una sartén, o cazuela que no se pegue (ya que luego haremos en la misma, la bechamel) pondremos dos cucharadas de aceite de oliva a calentar y echaremos las espinacas limpias, y con tres minutos aproximadamente, tendremos suficiente para que estén blanditas. Mientras tanto rallaremos la cebolla.

Veremos que el volumen de las acelgas, ha disminuido muchísimo, las retiramos de la sartén a un plato y reservamos.

y vamos con la bechamel, que siguiendo estos pasos os quedará perfecta y sin grumos.

y en el aceite caliente, donde hemos hecho las espinacas, la pondremos a pochar a fuego lento, cuidando que no se queme, porque en cuanto comience a dorarse, añadimos la harina que IMPRESCINDIBLEMENTE se ha de freír,
de lo contrario sabrá a harina y habremos estropeado la bechamel y por tanto, la receta
Removemos para que se mezcle bien con la cebolla
 y empezamos a incorporar lentamente la leche  que tendremos a temperatura ambiente, mientras NO DEJAMOS DE BATIR,
para que no se formen grumos…a mi no se han formado jamás haciéndola  de ésta forma.
vamos añadiendo y removiendo
Añadimos la sal. Si aún haciéndola de ésta manera, os quedan grumos, los podréis eliminar fácilmente pasándola por el chino o la batidora , pero es importante que no tenga grumos la salsa una vez finalizada.
molemos pimienta y la añadimos, sin dejar de remover
y nuez moscada al gusto
Seguiremos batiendo hasta conseguir la textura deseada, a mi me gusta espesita, pero todo depende del tipo de receta y del gusto de cada cual.
cuando esté a nuestro gusto, añadimos las espinacas que teníamos reservadas, removemos para que se integren
y se siga espesando la bechamel
hasta que tenga este aspecto
la repartimos en cazuelitas individuales, aptas para horno, yo tengo estas de mi mami que son perfectas para esto y que luego saco a la mesa, en mi caso, como estoy pasando el confinamiento absolutamente sola por prescripción médica, cubro con papel film que toque la crema, una cazuelita y se va dentro de una bolsa de congelación al congelador, para otro día y con la que queda,
cubrimos con queso rallado, en este caso, parmesano y gruyer
y cascamos en el centro un huevo…o dos….
salpimentamos
y gratinamos en el horno, hasta que cuaje la clara, yo los suelo dejar unos 4/5 minutos
y rápidamente a la mesa, pues se han de servir recién hechos
preparar pan, porque esta receta, requiere mojar
y aunque pueda parecer que la yema está totalmente cuajada
podemos ver que tan solo es la capa superior
«A la taula i… BON PROFIT «!!!
Si os gusta mi receta, podéis compartirla, para que llegue a más gente.

Espero vuestro comentarios que para mi son MUY importantes y recordad que también estoy en Facebook https://www.facebook.com/El-calaixet-de-la-iaia-533062140099386

Comentarios

    1. Gracias a ti por leerme y seguir al calaixet. Si quieres enviarme foto de tu plato, estaré encantada de firmarlo con tu nombre y añadirlo a este post.Seguro que te encantan 😉 Gracias.

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