Cómo hacer rápidamente jabón tradicional de la abuela paso a paso foto a foto

“Refrany;

Ai, senyor, tanta roba i tan poc sabó, i tan neta que la volen!”                                                                               Ay señor, tanta ropa y tan poco jabón, y tan limpia que la quieren.

Jajajaja, éste refrany, lo tenía mi iaia muy a menudo en la boca y no precisamente por el jabón ni la ropa, sino por la gente que exige mucho, cuando da muy poco o no da nada……

Hoy voy por fin, con una receta que tenía pendiente desde hace ya muuucho, muuucho, tiempo y no es de comida, sino de limpieza. Se trata de la receta para hacer jabón casero de la abuela para lavar la ropa y que hoy haré reciclando aceite de oliva usado y otra tanda de aceite sin usar.

Esta receta es LO MAS para lavar la ropa, aunque el que hacía mi suegra, como contaba mi marido, se usaba absolutamente para todo, igual lo usaban para lavarse el pelo, el cuerpo, las heridas, el cutis, para lavar la ropa y para fregar los platos. No añado, jabón en polvo, ni lejía, ni suavizante. Si queréis un jabón más natural podéis usar aceite de oliva nuevo, sin usar y os servirá cómo el que hacía mi suegra, que es la segunda tanda de jabones que he hecho. Otro día os pondré mi receta de jabones con añadidos naturales para las manos y el cuerpo.

Según me contaba mi suegra, antiguamente, se usaba sebo, o sea, los restos de la grasa de la matanza del cerdo para hacer el jabón, únicamente sebo y sosa, tengo que especificar que no hace falta la misma cantidad de sosa para saponizar un aceite de girasol, que el de oliva, o la manteca de cerdo, o el sebo.

Durante muchos años, ha sido la prima hermana de mi marido nuestra proveedora de jabón casero, y es por eso que en mi casa siempre le hemos llamado “Jabón Felicitas”, porque así es como se llama nuestra querida prima.

Mi marido tenía la piel atópica y deshídrica y los dermatólogos le aconsejaban usar éste tipo de jabón, al ser absolutamente natural, y es por eso que investigamos un poco en el tema, y os lo cuento por si es de vuestro interés a pesar de que al final mis entradas son larguíiiiisiiiimaaasss;

Al parecer, el origen del éste tipo de jabón no está del todo claro, la versión más extendida lo sitúa en Italia, de donde proviene también su nombre, “sapone, a los pies del monte Sapo, cerca de Roma. Allí se realizaban sacrificios ceremoniales con animales. Cuando llovía, el agua arrastraba la grasa animal, y cenizas de madera, que bajaban por riachuelos hasta la base del monte, donde los habitantes de la zona lavaban la ropa. Pronto comprobaron que esas aguas del Tíber dejaban sus prendas más aseadas, descubrieron ese producto que limpiaba mejor y comenzaron a producirlo. Sin embargo, el jabón sólido no fue creado hasta el siglo VII, cuando los árabes inventaron lo que se conoce como proceso de saponificación, a partir de hervir una mezcla de sosa cáustica, grasa animal y aceites naturales, al menos eso es lo que he leído al respecto.

En el pueblo, varias veces, hicimos mi marido y yo el jabón en la paidera a la manera tradicional, removiendo durante mas de una hora y media la mezcla y siempre en la misma dirección para conseguir el jabón, hasta que un año ideamos incorporar al proceso la modernez, haciendo pruebas con una batidora y tras varias pruebas fallidas e investigando un poco, conseguimos hacer el jabón en apenas unos 5/10 minutos, estábamos muy ilusionados en compartir con todos vosotros nuestros adelantos al respecto y esperábamos la ocasión propicia para hacer las pastillas, uno y tomar fotos el otro para realizar éste post.

En la paidera, en el pueblo, se han quedado las garrafas de aceite usado listo para reciclar y la sosa caústica, para preparar el jabón que íbamos a hacer juntos y que iba a servir para hacer esta especial entrada…..al final lo he preparado yo sola, con poca cantidad, en el balcón de casa…..

Ha sido una entrada bastante difícil por varios motivos, es complicado con una mano usar la sosa caústica tomando las necesarias precauciones de seguridad y haciendo fotos de cada paso con la otra, pero ha merecido la pena para poder demostraros que cualquiera de nosotros en nuestra casa, podemos hacer jabón de forma eficaz, económica, segura y barata.

En ésta ocasión he hecho una tanda con aceite reciclado de oliva y no muy quemado. y otra tanda con aceite de oliva sin usar.

Se trata de un regalo práctico y especial para por ejemplo éstas Navidades, seguro que a nuestros amigos y familiares les hace una especial ilusión recibir unas pastilla de jabón tradicional y natural, hechos por nosotros mismos y es por eso que no he podido esperar que que alguien tuviera un ratito para echarme una mano, y me he lanzado a realizar sola éste post. Así que manos a la obra, que llegamos a tiempo para Navidad ¡Venga!

Estos son mis consejos y mi manera de hacerlo, usando siempre una báscula, porque es importante seguir gramo a gramo los ingredientes.

Necesitaremos:

  1. Para cada 1.000g de aceite de oliva
  2. 322g de agua sin cloro
  3. 134g de perlas de sosa caústica

Imprescindible;

Mascarilla protectora

Gafas protectoras, guantes

Vinagre, por si sufrimos alguna salpicadura

Recipientes de látex si es posible, y sólo para éste uso, (porque facilitan muchísimo el desmoldado)

de plástico o de madera forrada de film, lo importante es que sean sólo para uso de hacer jabón y los recipientes e utensilios que uséis para hacer el jabón no los reutilicéis para cocinar.

  • Batidora eléctrica

Otra recomendación que os hago es que si vais a hacer jabón habitualmente vale la pena que compréis una batidora (que las hay muy muy baratas) y la uséis exclusivamente para hacer el jabón, en mi caso, se me estropeó el cuerpo de la mía y utilizo el accesorio de batir viejo en la batidora nueva,. con lo cual estoy mas tranquila, aunque toda la vida he oído decir que se utiliza la sosa caústica para quitar el amargor de las aceitunas y curarlas, como no soy experta tampoco en éstos temas, ya que soy mas “aprendiz de todo y oficial de nada”, prefiero no jugar con la salud de los míos…por si acaso…..

  • Pala de madera, cucharón o similar.

Os explico antes de comenzar unos puntos MUY IMPORTANTES, por favor leer bien antes de comenzar.

La sosa cáustica es muy corrosiva y puede causar quemaduras serias a los ojos y la piel.Puede generar hidrógeno cuando entra en contacto con metales como estaño, aluminio, zinc y bronce. Para evitar problemas hay que seguir los siguientes pasos y no tendremos ningún problema.

  • Usar siempre: guantes, mascarilla y gafas protectoras. También hay que procurar llevar ropa que cubra el cuerpo, sin olvidarse de los pies y un delantal o una bata, para evitar que una posible salpicadura estropee la ropa ya que la sosa es muy corrosiva, nosotros siempre utilizábamos en el paidera, un mono de trabajo.
  • Si algo nos salpica lavar inmediatamente con vinagre. Sobra decir, pero por si acaso…. que en caso de que salpique, ir inmediatamente al médico.
  • Utilizar utensilios y recipientes de plástico, acero inoxidable, cristal resistente o madera. Nunca de aluminio o cobre, reaccionan con la sosa.
  • Los niños y mascotas tienen que estar bien lejos durante todo el proceso.
  • Hay que añadir la SOSA al AGUA. Siempre, siempre, siempre  IMPORTANTÍSIMO jamás al contrario, nunca el AGUA a la SOSA, pues puede ser peligroso y disolver bien. La mezcla comenzará a echar vapor, hay que mantener la cara alejada de ellos, aun llevando la mascarilla. Estos vapores duran poco tiempo pero la mezcla sigue muy caliente por lo tanto es muy importante hacer este proceso en un lugar bien ventilado, lo ideal es hacerlo al aire libre
  • Lavar todos los utensilios utilizados con los guantes puestos.
  • No utilizar el jabón hasta pasados 40 días por lo menos. Este es el tiempo, mas o menos, que tarda en completarse el proceso de saponificación.
  • Tomando éstas precauciones, no habrá ningún problema para fabricar nuestro propio jabón.

Al aire libre o en un lugar convenientemente MUY ventilado, tras protegernos convenientemente…..si me ve algún vecino, va a pensar que me voy a Marte ahora mismo, por las pintas que llevo jajajajajajaja….

comenzaremos el proceso, filtrando de nuevo el aceite, aunque hayamos estado filtrando cada vez el aceite al guardarlo en la botella es importante hacer un último y concienzudo filtrado, para eliminar cualquier resto de comida, para ello suelo usar un filtro de los de café, pero podéis también usar una mini-media  limpia, por ejemplo de las que se hace una carrera, o……..

un colador de tela, como este que usaba mi iaia y mis padres para colar la “malteta” o el café

tanto el aceite que vayamos a usar, como el agua, han de estar a temperatura ambiente, en este caso serán 1.000g de aceite de oliva que reservaremos,

fijaros los restos que ha dejado con el último filtrado.

ponemos un recipiente sobre la báscula que pondremos a 0

y pesamos agua sin cloro a temperatura ambiente

preparamos el barreño el barreño que vayamos a usar

y volcaremos en el mismo, el agua sin cloro, que en este caso para un kilo de aceite serán 322g. Si queréis hacer más jabón, podéis ir multiplicando cantidades

la Sosa ha de ser en perlas, y la de esta marca, es una de las mas puras que he encontrado y la que uso siempre

pesamos la sosa, en un recipiente de un sólo uso (cualquier bandejita de verdura o fruta limpia nos servirá) y pesaremos exactamente 134g

Ahora iremos echando poco a poco las perlas de sosa en tandas, en el recipiente con el agua e iremos removiendo con un palo o cucharón

Se producirá un vapor, que no tenemos que inhalar bajo ningún concepto. Acabamos de echar la sosa y de remover. Durante este proceso, el agua se habrá calentado muchísimo, con estos pasos hemos conseguido lo que se denomina lejía de sosa y tendrá un color como lechoso. si tocamos el barreño, notaremos que incluso puede quemar. La dejaremos que pierda calor y coja transparencia, el tiempo depende de la temperatura, ambiente, pero hasta que no desprenda mucho calor el recipiente.

volcaremos en el recipiente donde vayamos a batir, en este caso es de cristal, el kilo de aceite filtrado que teníamos reservado

y con cuidado iremos volcando en el mismo, la lejía de sosa que se estaba enfriando

mientras removemos lentamente

con la varilla o cucharón de madera, y observaremos como el aceite se va volviendo opaco y denso

ha llegado el momento de usar la batidora pero al principio sin conectarla eléctricamente seguiremos removiendo como hacíamos con la cuchara unas vueltas con suavidad. Ahora ya la conectaremos eléctricamente dejando la batidora el fondo del recipiente sin levantarla en ningún momento, ya que nos puede salpicar, si eso ocurre, recordar que tenemos el vinagre a mano y es el momento de usarlo, si nos ha salipicado, aunque de momento no le he tenido que utilizar nunca.

veremos que la mezcla se va tornando como un puré, podemos dar  haciendo círculos con la máquina pero sin levantar la batidora en ningún momento.

de 5 a 10minutos, dependiendo de la temperatura, podremos comprobar que esta muy cremoso

entonces, con la batidora desconectada, sacaremos el brazo y si se marca el hilillo que chorrea del brazo, sobre la mezcla, ya está lista

volcamos el jabón en una jarra

que nos facilitará el reparto en los recipientes

que ya tendremos preparados y que colocaremos sobre una bandeja o tabla de madera que podamos transportar después, tengo una toalla y una manta para estos menesteres

e iremos rellenándolos con el jabón.

una vez llenos daremos unos golpes sobre la superficie para eliminar las posibles burbujas de aire

Los taparemos

y abrigaremos con una manta, para que vaya perdiendo el calor lentamente, trasladándolos a un lugar seco, aireado y oscuro y lo dejaremos durante un día o 24 horas. Lo suelo dejar bajo una cama en una habitación que no uso, con el balcón y la puerta abiertos.

pasadas 24 horas podemos destapar y comprobaremos que nuestro jabón se ha vuelto blanco

seguiremos usando guantes, porque el proceso de saponoización aún no se ha producido y

procederemos al desmoldado sobre una tabla de corte

 los cortaremos con total facilidad,

   cómo si se tratara de plastilina,

por dentro, veremos que aún no está endurecido

he aprovechado para hacer una tanda con aceite de oliva sin usar, que ha quedado un poco mas blanco y éste lo usaré para higiene personal. En otro post os diré como hacer jabón con olores, colores y añadiendo otros productos.

y así han quedado las pastillas de jabón de moldes individuales

pero como os decía el proceso de saponización aún no está hecho y el jabón no puede usarse, hemos de esperar 40 días, y hemos de dejar las pastillas secar en un sitio oscuro y ventilado, para ello tengo este cajón de frutas en el que pondremos al fondo una hoja de papel estraza

colocaremos los jabones dejando espacio entre ellos y los dejaremos 40 días en un lugar oscuro seco, y aireado, éstos vuelven debajo de una cama.

Y pasados 40 días ya tenemos nuestro jabón, que ha necesita de éste tiempo para que secarse del todo, perder el agua y completar su neutralización, regularizándose el pH y dejándolo listo para usar incluso en nuestra higiene diaria.

listo para usar

o para ir empaquetando

porque será un bonito detalle

que podemos tener con nuestro seres queridos en cualquier momento del año

Este jabón mo caduca. La pastilla que tengo entre manos tiene más de 20 años….y he usado otras que aparecieron junto a ésta en la cambra de la casa , sin ningún problema, eso si, siempre y cuando, no huelan a rancio. Únicamente se forma una capa blanca, que se raspa con un cuchillo, se lava un poco con agua ¡y listo!

cómo por ejemplo…..para ésta Navidad ¿que os parece?

Gracias por haber llegado hasta aquí, en ésta entrada larguísima que he querido detallar al máximo, para que no tengáis ninguna duda de lo fácil que es hacer nuestro propio jabón.

A la próxima, os subo mi receta de hacer jabón para la lavadora en gel, así que guardar un par de éstas pastillas 😉

Espero vuestros comentarios que son para mi, muy importantes y os recuerdo que también estoy en Facebook

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“Molsts bessets de la iaia Maimen”

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