Torrijas de horchata Llesques d’orxata de xufa i gelat de merengá paso a paso

“Refrany

Per à berenar, qui no te llesques, sen fa” Para merendar, quien no tiene torrijas, se las hace.

Ya hace años que hago las torrijas de horchata de chufa y en casa tienen gran aceptación. Mi marido fue un día de comida de trabajo al Brosquil y  me contó que allí las hacían como las mías, pero añadiendo una bola de helado de leche merengada. Me pareció una excelente combinación y desde entonces las hago así.

Mi nuera quería aprender a hacerlas, ya que le encantan y hoy ha sido la ocasión, así que nos hemos puesto manos a la obra y ha sido ella quien las ha cocinado, contándole yo, mis truquis de la iaia.

En general las torrijas no me gustan hechas una pasta blandengue, prefiero que la masa del interior esté blanda, pero la corteza quede crujiente por tanto no pongo las rodajas de pan demasiado tiempo a remojo, a las torrijas se le pueden añadir muchas cosas, pero éstas las hago muy muy básicas, ya que de lo contrario se oculta el auténtico y rico sabor de la chufa que es lo que las hace distintas, además a éstas torrijas, se les añade un chupito de horchata de chufa, justo antes de comerlas y si les damos mucho  remojo, quedan muy blandas, prefiero remojarlas poco rato, pero eso ya es a gustos, si os gustan muy blandas dejarlas una hora a remojo.

Podemos comprar la horchata de chufa, directamente de la horchatería pero cuando no hay posibilidad de hacerlo, la podemos preparar a partir de concentrados que hay maravillosos y de varias marcas elegir. Para mi el mejor es el HISCH hijos de Costa, cuyo uno de los dueños era mi amigo y vecino Ramón. Pero siempre, siempre, la mejor opción es preparar la horchata nosotros mismos en casa, pues es facilísimo de hacer y como lo natural no hay nada. No tengo el paso a paso publicado aún, pero os pongo mas abajo las instrucciones y prometo subirlo en cuanto me sea posible  😉

Para obtener un litro de horchata de chufa, necesitaremos;

  1. 250g de chufas
  2. Un litro de agua muy fría
  3. 250g de azúcar blanquilla

Las enjuagaremos bien y las tendremos 12 horas a remojo en agua natural. Las escurriremos, las mezclaremos con medio litro de agua mineral o sin sabor a cloro que esté muy fría y las trituraremos a fondo. Las pasaremos por un colador  de tela. La chufa que quede en el colador, la recogeremos y la volveremos a poner en otro medio litro de agua y añadiremos 250gde azúcar. La trituraremos de nuevo, y colaremos con el colador de tela, mezclaremos este medio litro, con el obtenido anteriormente y lista para disfrutar.

Y ahora vamos con las torrijas de horchata de chufa o “Llesques d’orxata de xufa”. En este caso el pan que utilizo es un pan de masa madre, y que sea  imprescindiblemente del día anterior incluso de dos días, no las hagáis con pan del día, porque no salen igual.

Necesitaremos;

  1. Dos barras de pan de 1/4 de masa madre, del día anterior
  2. Un litro de horchata de chufa
  3. Dos huevos camperos
  4. Un litro de aceite de girasol
  5. Azúcar blanquilla
  6. Canela molida
  7. Helado de leche merengada
  8. Unos granos de chufa

Con éstos ingredientes han salido 20 torrijas.

No vamos a infusionar la horchata ni añadirle ningún otro producto que pueda restar al sabor de la chufa. Desechamos las puntas de los panes y los cortamos en rebanadas de unos 2,5 cm de grosor, ligeramente en diagonal.

colocamos en una bandeja honda o un cuenco, la horchata que estará a temperatura ambiente, reservando un chupito de la misma y dejándolo en el frigo. Mientras tanto prepararemos lo necesario y a ratitos iremos dando vueltas a “les llesques” o sea las rodajas, para que se empapen por igual de horchata.

¿Os acordáis del platito que teníamos con azúcar blanquilla?……….

….pues añadiremos canela molida al gusto y mezclaremos, pondremos bajo del platito, uno hondo mas grande y lo reservaremos

cascamos dos huevos que sean como mínimo camperos, si son ecológicos y encima caseros …….mejor aún

batimos los huevos, bueno, es éste caso y hablando con propiedad, los bate mi queridísima nuera, mi chica pequeña 😉 que es quien hoy va a elaborar la receta, yo estoy sólo de indicadora y fotógrafa, móvil en mano…..todo un lujazoooooo

Ponemos una sarten honda al fuego con un litro de aceite de girasol

como hacía mi iaia y mi mami, añadiremos unos palillos, según ellas para que el aceite no se queme ni se ensucie demasiado……..

junto a la sartén prepararemos una bandeja con papel de cocina. Cuidado si vuestra cocina es de fuego, no acerquéis demasiado la bandeja….no se os prenda el papel y la liemos ehhh?

. Cuando el aceite esté caliente pero no demasiado porque se nos quemarían, con las manos extremadadamente limpias y las uñas pasadas por su correspondiente cepillo 😉 sacamos con cuidado de que no se nos rompan las rodaja de pan, y una a una, las pasamos por el huevo batido por arriba, por abajo y por los lados

y las vamos poniendo en el aceite con mucho cuidado de que no os salpique, es mejor hacer varias tandas poco a poco

para ir dándoles vueltas con mimo para que se doren por fuera sin quemarse y queden jugosas y en su punto por dentro. Nos ayudaremos para ello con dos palas de madera

a medida que vayamos teniendo doraditas las torrijas, las iremos colocando sobre papel de cocina, para que absorba el excedente de aceite, pero antes de que se enfríen

las iremos rebozando en el platito que teníamos listo, de azúcar con canela

procurando que queden bien rebozadas por todos lados

y ya iremos dejándolas en una bandeja

hasta el momento de servir, podemos mantenerlas tibias, precalentando un poco el horno y dejándolas dentro, con el horno apagado.

preparamos el chupito de horchata y nos disponemos a montar el plato justo en el momento de servir

ya que éstas torrijas van acompañadas de una bola de helado de leche merengada

serviremos todo, junto al chupito de horchata fresquita, para el comensal que quiera añadirlo a la torrija

y canela molida espolvoreada en el plato, al gusto del comensal

junto a unas poquitas chufas. Aprovecho la ocasión para deciros que si habéis oído decir por ahí la historia de que el nombre de éste maravilloso jugo, viene de un rey…al que dijo a una campesina al ofrecerle ésta que era oro, xata….por descontado se trata de otro bulo más de los muchos que corren por las redes y no redes.

que se pueden comer sin remojar, porque es un fruto seco excelente

echaremos el chupito de horchata poco

a poco sobre el plato

y una poquita

sobre la torrija

para hacerla mas jugosa aún

un postre contundente o una deliciosa merienda

perfecta para colofón de una especial comida, o hacer especial, un día cualquiera

aquí podéis ver el corte de la torrija

queda crujiente por fuera y jugosa por dentro con una delicioso sabor a “xufa de Alboraia” una torrija muy, muy valenciana

y aquí la princesa, disfrutando de su trabajo, con sus torrijas recién hechas. “A la taula i…….BOOOON PROFIT!!!

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iaia Maimen.

Comentarios

    1. Hola wearebueno. Thank yoy! How kind, thanks for tu comments. In my blog you wild find some of the most traditional recipes of Nwditerranea cuisine, explained step by styp and photo by photo. Of you like my blog and you share, it will reach more people. So many thanks and kisses from Valéncia, the land of flowera, of light and love 😉

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