Maracas, piñas o mazorcas de espliego para ambientador paso a paso foto a foto

“Refrany;
Quan el setembre és a la fi, el espígol hià que collir”
Cuando septiembre está al final, el espliego hay que cosechar.

Y así era cada año.
Al llegar final de septiembre, y acercarse la fecha de nuestro aniversario de boda….mi marido cortaba el espliego porque es cuando el grano está mas grueso y mejor huele, para hacer las maracas, piñas o mazorcas de lavanda que preparaba cada final de verano, para  poner, (como antaño había costumbre) en los cajones entre la ropa blanca o colgar como ambientador y antipolilla natural.

   

Cuando llegaba el año siguiente, perdían un poco su aroma, y quedaban un poco secas, las poníamos entre los leños prendidos y aún perfumábamos la casa con éste maravilloso olor campestre.

A mi chico le gustaban mucho esas maracas que también le hacía en miniatura, para colgar del espejo retrovisor  y cuando subía al coche, decía que olía a su tierra….a su sierra y la verdad es que hemos tenido maracas que han durado con olor varios años.

Esta fué la ultima vez  que cosechó el espliego para mi-
La última vez que estuvimos juntos en el pueblo, nuestro último aniversario juntos, y que hice con mis niñas éstas maracas mientras él, (a quien el mínimo esfuerzo dejaba completamente agotado ya) descansaba en su hamaca que colgaba entre dos árboles desde donde contemplaba la dehesa y nos escuchaba reir a las tres, al tiempo que yo enseñaba a las peques ésta antigua y tradicional forma de confeccionar las maracas de lavanda, como hacian las iaias de las iaias…..

Tengo taaaantos recuerdos maravillosos de momentos felices pasados a su lado a lo largo de éstos 45 años, que doy gracias a la vida por haberme permitido  el privilegio de haber disfrutado del verdadero amor junto a él.

Bueno…a las maracas, ¡venga! por si tenéis la posibilidad de comprar espliego o lavanda en la floristería, tenéis  la planta en casa, o  de cogerla en el campo (cuidado que sea en un lugar permitido ¿eh?) os voy a explicar paso a paso como hacer éstos ambientadores naturales.
Necesitaremos;

  1. Espliego
  2. Tijeras
  3. Cuerda
  4. Cintas
 
 Es importante saber que se han de hacer las maracas en éste tiempo, (en otras zonas quizás la climatología haga que sea en Julio o Agasto, pero aquí la primavera y el verano van tardíos) y que las varas han de estar tiernas pero no mojadas.
 
 Cuando mi marido las cortaba, (siempre a mediodía, para evitar el rocío de la mañana) las envolvíamos  por montoncillos en papel
de periódico para que absorbiera el exceso de humedad y no se pudran
los hatillos.
 
 Solíamos dejarlas toda la noche envueltas en papel.
 
 Éstas fotos son de justo ahora hace un año y quedaron cómo muchísimas otras que tengo en borrador para ir publicando,lo iré ha ciendo poco a poco hasta ponerme al día. 

 

 Comenzaremos por asear cada vara de espliego eliminando las hojitas que hayan en el tallo sujetando cada vara con una mano y tirando de las hojitas hacia abajo, veréis que es facil y rápido
Cuando mas ramitas pongamos, mas gruesa saldrá la maraca. Hasta que cojáis práctica os aconsejo que no las hagáis gruesas. Por ejemplo, aquí comencé poniendo unas 20 para que os hagáis una idea.
Las agruparemos de manera que queden a una altura similar y las ataremos con cordón al término de las florecitas. El cordón ha de quedar apretado fuertemente.
Las tomaremos con la mano boca abajo y cortaremos los tallos dejando aproximadamente un poco más de un palmo. Tened en cuenta que la vamos a doblar sobre si mismas y mas vale cortar luego la largaría que dejarlas cortas.  
Sujetando la flor con la mano iremos doblando ramita por ramita sobre si misma cubriendo el cordel
y cubriendo con las varitas el pomo de la flor
y formando con ellas una especie de enrejado, que es el que evitará que las florecitas se salgan de la maraca, quedando dentro de una especie de jaula
 

iremos formando una especie de maraca con una mano mientras vamos sujetando y cerrando con la otra

como véis en ésta he puesto pocas varitas y queda una mazorca pequeña y no cerrada del todo

seguiremos sujetando con la mano y ataremos de nuevo con cordel.

 Entonces cortaremos a nuestro gusto
Al fondo mi chico en su hamaca, custodiado por Lluna y Ayala……
Para dar el toque final, formaremos una lazada con cinta de raso
dejando una baga, para poder colgar del armario
o sin ella para dejar en el cajón
entre las sábanas, toallas
o nuestras prendas mas íntimas y delicadas
y si las hacemos con todo nuestro cariño para regalar…..
seguro que son todo un acierto
Las flores de espliego, no son las mismas, aunque parecidas a las de lavanda, cantueso, alhucema, lavandín etc. otro día os cuento sus diferencias y parecidos, así como sus propiedades
Las florecillas que os caigan al realizar las maracas, podéis aprovecharlas envolviendolas en un circulo de tela o gasa y cerrándolo con una cinta

o simplemente ponerlas en un pequeño cuenco de cristal, sobre la mesita de noche para que su aroma acompañe nuestros sueños.
En otra ocasión os explicaré como hago otras maracas un poco mas elaboradas.
Si estáis dispuestos a intentarlo, en cuanto lo logréis, por favor compartirlo, para que se no pierdan nuestras tradiciones. 
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Espero vuestros comentarios, que para mi son MUY importantes y prometo contestar lo antes posible. Gracias por vuestra visita.
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